Experiencia personal de una DN en la nueva normalidad

Estamos inmersos ya en la vorágine de fases que nos conducen hacia esa llamada nueva normalidad, quizá bastante parecida a la anterior, quizá con una cambio de conciencia social no muy marcado, pero… ¿cómo afecta toda esta situación a nuestra profesión?

Con esta entrada nos unimos a otros Colegios Profesionales en iniciativas similares para dar visibilidad a las personas que nos componen, los y las colegiadas. Muchas gracias por participar.


«Mi nombre es María Elena Marqués Medina, soy dietista-nutricionista colegiada en el Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas del Principado de Asturias con número AS00004.

Tras la declaración del Estado de Alarma muchos/as compañeros/as nos vimos obligados/as a cerrar nuestras consultas al público. Algunas personas mantuvieron la consulta presencial, otras, la consulta telemática. Mi caso, al igual que el de más dietistas-nutricionistas fue de cese de actividad total. Este lunes 25 retomé la actividad y me gustaría aportar unos datos sobre la nueva situación que estoy observando y que probablemente coincida con la versión de otros/as compañeros/as.

El Ministerio de Sanidad establece unas normas para centros sanitarios en las cuales, se especifica que se debe realizar limpieza y desinfección de las instalaciones 2 veces al día, y desinfección entre consultas para así garantizar la seguridad de las personas que acuden al centro. Esto es un hecho positivo ya que estandarizar estas normas, permite que las personas que acudan, se sientan en buenas manos. Sin embargo, esto supone que necesitemos espaciar más las citas asignadas con lo cual, la capacidad para recibir a personas en un día se ve limitada y la lista de espera aumenta. En estos momentos, no podemos recibir a una persona con la rapidez que sería deseable. Asimismo, en ocasiones utilizamos pequeños huecos que a veces quedan libres para ir avanzando el trabajo que necesitamos realizar fuera de consulta (estudiar historiales, elaborar menús personalizados, etc.) y en estos momentos no disponemos de ellos, demorando también la entrega de la documentación que ofrecemos a nuestros/as pacientes.

Al trabajar en mi propia consulta y no poder delegar ninguna tarea, aumenta asimismo, la carga de trabajo.

En mi caso, estoy observando una demanda aumentada de nuevas personas que nunca traté con anterioridad. Respecto a pacientes antiguos/as, estoy observando dos situaciones: personas que desean retomar las consultas presenciales cuanto antes o que no tienen prisa y prefieren retrasar su cita. También tuve casos de personas que se descolgaron totalmente del tratamiento por el motivo que fuera: dar prioridad a otras cuestiones derivadas de la propia situación actual, dificultades económicas que estén atravesando, etc. 

Es cierto que en nuestra profesión, nuestros servicios no se ven tan prioritarios como en otras profesiones sanitarias pero mis compañeros/as estarán de acuerdo conmigo en que somos una pieza clave en la prevención de enfermedades así como en el mantenimiento de un buen estado de salud.

Como aspecto negativo, lamentamos que algunas personas tengan reticencias a la hora de solicitar una consulta telemática debido a que no pueden observar su evolución en Kg, % o cm. Es una lástima ya que estos parámetros de peso, masa grasa y perímetros corporales son tan solo, una pequeña parte del tratamiento. La evolución de nuestros/as pacientes se puede evaluar de diversas formas y en la consulta telemática todo ello se puede abordar perfectamente. Para ello hay que descentrar el punto de mira en estos parámetros cuantificables y tal y como está establecido el concepto (erróneo) que se tiene de lo que debe ser un tratamiento dietético, en la mayor parte de los casos, resulta complicado reeducar a cada persona en este aspecto.

Como aspecto positivo, me estoy encontrando con nuevos/as pacientes muy concienciados/as con su salud y que ya procuraban mantener ciertos hábitos saludables. Quizás sea consecuencia de la pandemia: un posible aumento en la preocupación por la salud general, o quizás tan solo sea anecdótico. En cualquier caso, este perfil de pacientes es muy interesante para poder trabajar y realizar con ellos/as una labor de educación nutricional más eficaz.»

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